EL DIVORCIO

El divorcio tiene efectos profundamente negativos en los niños, en la comunidad, en el estado, y en el país, sin mencionar los efectos devastadores que tiene en la pareja. Los niños de parejas divorciadas tienen mayor posibilidades de fracasar académicamente, se involucran en problemas de comportamiento y viven en la pobreza. Muchos tienen que recurrir a familiares para poder continuar hacia adelante y el apoyo de la iglesia y de los amigos es clave para ayudar tanto a los padres divorciados como a los niños a componer sus vidas. Las leyes recientes nos muestran que los gobiernos han perdido la visión de la importancia del matrimonio y a diario se pasan leyes que lo hacen más y más fácil. Esta situación ha creado una epidemia que debe ser contenida... ¡especialmente dentro del pueblo cristiano!

Es hora de reexaminar nuestros valores familiares, de echar un segundo vistazo a las leyes de Dios y de buscar soluciones durante los tiempos de crisis, antes de que haya que recurrir al supremo recurso del divorcio.

 

Muchas veces el divorcio parece ser la solución más conveniente a una situación muy desagradable, y en efecto, hay situaciones donde puede ser necesario (más tarde vamos a identificarlas). Sin embargo, el divorcio y sus consecuencias es algo muy difícil para ambos integrantes de la pareja, esto sin mencionar el los estragos que causa en los niños, y pocas veces se presenta como el arreglo rápido que habían pensando. El divorcio generalmente resulta ser mucho más doloroso que lo que imaginaron los divorciados. Todos resultan ser perdedores cuando fracasa un matrimonio, especialmente los niños involucrados. Además, los abuelos sufren. Leí recientemente que los padres de hijos que se están divorciando sufren tanto como sus hijos que están batallando. Los suegros no pueden hacer más que mirar mientras sus hijos e hijos políticos empiezan a destruirse entre sí, dejando los nietos heridos en el camino.

¿Estás contemplando el divorcio?

Para aquellas personas que están contemplando el divorcio como la respuesta a su "alma hambrienta" o debido a la falta de una vida romántica en el matrimonio, y creo que esto incluye a una gran proporción, me hacen pensar en un documental hecho durante los primeros días del cine. El documental mostraba a un inventor parado sobre la cumbre de la Torre de Eiffel, con un par de alas amarradas a sus brazos. Este hombre había determinado que iba a volar. La película hecha en blanco y negro enseña aquel hombre caminando ida y vuelta, mirando hacia abajo, y tratando a animarse a dar el salto. A pesar de ser una de las primeras obras de película se nota la incertidumbre de este inventor. "¿Debo o no debo hacer esto?" Finalmente, subió a la baranda, se quedó un momento y luego saltó. Claro que se cayó como una roca. La cámara le siguió mientras este "volador" descendió a su muerte en la calle abajo.

Muchas de las personas heridas o sufriendo de depresión son como aquél hombre. Están atraídos por la atracción de la libertad, ¡sin mi esposo puedo volar, se dicen! Se ven atraídos por la promesa de una escapada gloriosa y sin preocupaciones de los estreses de la vida familiar. Se quedan en la baranda pensando, '¿Lo hago o no lo hago?'

Los que saltan generalmente descubren ¡que sus alas no proveen la seguridad que esperaban! En vez de esto, de pronto entran en batallas para la custodia de sus hijos, aparecen amigos no invitados… la soledad, la amargura y hasta la pobreza. ¡Cuán grande la libertad!

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¿Funciona el divorcio en algunos casos?

Con excepción de los casos extraordinarios, el divorcio no es una respuesta fácil al estrés de un matrimonio con problemas. Generalmente, involucra rasgar y desgarrar la piel. Este hecho ha sido verificado por una investigación. El divorcio pone las personas en alto riesgo de problemas mentales y de enfermedades físicas. Los siquiatras e investigadores han llegado a algunas observaciones asombrosas. Por ejemplo:

¡Ser divorciado y no fumar cigarros es solamente un poquito menos peligroso que fumar un paquete diario y quedarse casado! Además, individuos divorciados se ven afectados por todo tipo de cáncer terminales, tanto a hombres como a mujeres, sin importar sin los divorciados son blancos o negros, hispanos o alemanes.

Otra cosa, la tasa de muerte prematura para los divorciados es bastante más alta que los casados. Los médicos creen que la razón por esto es el trauma emocional del divorcio y esto afecta el cuerpo y disminuye el sistema inmunológico que es la defensa contra las enfermedades.

Durante la década de los sesenta, el cirujano general de Estados Unidos declaró que los cigarros eran dañinos a la salud. Recientemente investigadores nos han advertido de los peligros de la comida con mucha grasa y colesterol. Siguiendo esta tradición, quizás debería haber una advertencia para los nuevos casados acerca de las consecuencias del divorcio. Desde el punto de vista médico, el divorcio ¡Es tan peligroso como fumar o el colesterol alto!

Jesús enseñó que en realidad no existía ninguna excusa para el divorcio. Él nos enseñó que Moisés lo permitió por la dureza y nuestra renuencia en perdonar. En realidad no existe un caso que realmente justifique el divorcio a no ser que exista un nivel de abuso insostenible en el hogar.

En otro artículo cuyo título proporcionamos más adelante vemos algunas circunstancias en las que penosamente tenemos que admitir que el divorcio podría ser la única alternativa.

 

"Le dijeron: ¿Por qué, pues, mandó Moisés darle carta de divorcio y repudiarla? Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así." Mateo 19:7-8